No hay caso. Si la inspiración no viene, NO VIENE.
La inspiración es una especie de fuego sagrado. Es mi droga. Es un estado de trance que viene en el momento y el lugar menos pensado.
Descubrí que a mi me pega principalmente a la noche, cuando tengo que dormir porque al otro día me espera un día arduo. La obligación me genera inspiración. Pero ahora ni siquiera eso.
También suele surgir después de una noche agitada, cuando mi cerebro no da
más. No se porqué el estar pasada de rosca me activa la creatividad. De repente se prende la lamparita y es condición sine qua non, evacuar esa inspiración transcribiéndola en un papel o en Word.
De lo contrario se siente como un estornudo que se corta cuando estás preparadísima para largarlo. Es un "orgasmo literario" frustrado. Algo feo. De las peores cosas que existen.
Porque si la dejás pasar y después querés volver a plasmar ESA idea loca, no es lo mismo.
Es como comida recalentada, edulcorante en vez de azúcar, sal light en vez de sal común, Refresco rinde 2 en vez de Coca Cola... No sirve.
Por eso tengo que seguir escribiendo al menos por inercia, aunque no tenga algo que contar.
Porque si hay algo que me caracteriza en esta vida es la inconstancia.
Soy inconstante con todo : gimnasio, obligaciones, dietas, relaciones, medicación...
Todavía no encontré algo en este mundo que me enganche lo suficiente como para lograr una continuidad. Lo que más se aproxima a "continuidad" en mi vida es escribir.
Me sorprende no haber largado esto a la mierda todavía.
Necesito seguir escribiendo hasta que caiga alguna idea, pensamiento o anécdota que valga la pena transmitir sin dejar este humilde espacio aba
ndonado.
Me deprime cuando me engancho con algún blog que no tiene continuidad.
Esa gente que escribe bien, te atrapa y envicia, pero de repente se corta y te deja con ganas de más. (Se me acaba de ocurrir un paralelismo con ciertos XY, pero sólo por hoy los voy a dejar tranquilos)
Hablando de leer... Soy lectora fanática. (Uia, sin querer voy encontrando cosas que me gustan. Vieron que no es todo "detesto" en mi vida??)
Leo desde el diario hasta la etiqueta del shampoo. Cuando me engancho con un libro puedo estar horas y horas hasta terminarlo, no importa cuán largo sea.
Recuerdo haber leído El código Da Vinci en una noche.
Después de eso quedé en coma una semana.
Con los blogs me envicié hace rato, desde que era una púber.
Hay mucha gente grossa dando vueltas en la red. Anónimos con muchísimo talento y creatividad.
Después uno ve que sale a la luz y triunfa cada pelotudo que dan gan
as de pegarse un tiro en medio de la frente.
Como dice un amigo de la casa: "No importa el esfuerzo que hagas; siempre hay alguien que conoce a quién vos no conocés" .
Já! Me acabo de dar cuenta que de repente salió la víbora envidiosa que tengo adentro.
Igual... si yo fuera o fuese famosa, me tiraría a la marchanta y me dedicaría a poner fotos del centro de mesa de mi abuela** adornado por comentarios irrelevantes como todo este posteo.
Prefiero continuar en el anonimato ejercitando mi creatividad. (Ponele)
En fin... Hace rato que intento darle un cierre a ésto; pero no hago más que divagar y divagar.
Así que NADA, (Cómo odio ese latiguillo!) me retiro a la rutina hasta que doña inspiración llegue.
Saludos, gente buena leche.
** Aunque no sea famosa acá está el horroroso centro de mesa de mi abuela. Por las dudas...

